Educación, Innovación y Habilidades Intelectuales en la Sociedad del Conocimiento y la Información del Siglo XXI
Jesús David
Camarillo Rangel.
Introducción
La
educación sin lugar a dudas sufrió grandes cambios después del 2020, a raíz de
la pandemia por el Covid-19 que vino a revelar grandes rezagos, carencias y que
debía de cambiarse el proceso educativo de forma urgente. Al cerrarse los
espacios educativos presenciales y ante la necesidad de seguir con la educación
en los diversos niveles escolares, se debió de hacer cambios en las modalidades
educativas, y pasar de una educación 100% presencial, a enseñanza a distancia,
virtual y en línea, en donde los docentes que ya conocían, utilizaban o
dominaban las TICS, fueron los que rápidamente se adaptaron al cambio y
continuaron con su labor docente prácticamente normal y sin o con pocos
contratiempos, otros tuvieron que tomar cursos intensivos e improvisados,
investigar y adaptarse a las nuevas modalidades poco a poco, otros es bien
sabido que optaron por el retiro (principalmente los veteranos) o dedicarse a
otra cosa cambiando de empleo.
El
cambio educativo no es algo tan reciente, puesto que, desde hace más de un
siglo con el modelo educativo de la Escuela Nueva de Dewey, se avecinaba una
transformación educativa, de un modelo tradicional y pasivo a uno más activo. Y como lo menciona Prensky (2015) “La
tecnología no sustituye a los educadores, solo cambia su papel en el proceso de
enseñanza-aprendizaje. Pero los docentes utilizan las nuevas tecnologías de
manera trivial, solo para hacer cosas del pasado de manera distinta” (Pág.13). Resultaría
importante aprender a innovar en estrategias didácticas creativas, para lograr
sacarle el mayor provecho a las herramientas educativas que están emergiendo
día a día.
Es
indudable el macro cambio que sufrió la educación al implementarse el uso de la
informática como parte de la tecnología educativa y que, con la llegada del
internet, redes sociales, plataformas y demás, estamos en el surgimiento de un
nuevo paradigma educativo, que de momento llamamos tendencias, novedades, TICS
o Innovaciones.
Innovación
La
innovación ha sido en sus inicios un concepto más enfocado al área empresarial,
al marketing y esos enfoques, pero vamos a proporcionar un concepto que se
relacione al ámbito educativo, Según Stephen P. Robbins la innovación se
refiera a “Convertir ideas creativas en productos o métodos de trabajo útiles”
(2018, p. 226). Y es que, de hecho, las ideas creativas, convertidas en
estrategias didácticas, actividades, dinámicas, son consideradas innovaciones
educativas.
Sociedad del conocimiento
y Globalización
De
acuerdo con Tobón (2014), “la sociedad del conocimiento es un conjunto de
comunidades que trabajan de manera colaborativa para resolver los problemas con
una visión global mediante el apoyo de la tecnología”. El término ‘sociedad del
conocimiento’ es un concepto que aparentemente resume las transformaciones
sociales que se están produciendo en la sociedad moderna y sirve para el análisis
de estas transformaciones. Krüger (2006).
La década de los ochenta es
particularmente importante para América Latina, porque marca el inicio de las políticas
neoliberales y con ellas las reformas estructurales del Estado. También lo es
la de los noventa, porque a partir del denominado Consenso de Washington,
emerge como fenómeno la integración de mercados en bloques regionales, provocando
a un proceso que conocemos como globalización (Crovi 2002)
Caemos
en cuenta de que nuestro país (México) se inicia en la globalización cuando
entra al modelo neoliberal y se viene a consolidad de lleno en 1994 con la
entrada en vigor del TLC (Tratado de Libre Comercio) durante el sexenio del
tecnócrata Carlos Salinas de Gortari. En la política Neoliberal, la educación
que imparte el estado debe de estar acorde al modelo económico establecido en
ella.
Como
nos menciona Beltrán (2022) el término habilidades del siglo 21 son los
conocimientos, hábitos, actitudes y emociones que permiten a las personas ser
exitosas en la escuela, trabajo, las relaciones y en la vida personal. Éstas ayudarán
a los adultos del mañana a enfrentarse al mundo de una manera eficiente. Aunque
son más de treinta las habilidades intelectuales, que más de rato voy a mencionar,
he querido mencionar las que considero más relevantes y trascendentales.
Pensamiento crítico
La
primera de ellas es el pensamiento crítico.
Hay distintas formas de pensamiento como lo son el: analítico,
sistémico, reflexivo, lógico, creativo, analógico, divergente, lateral,
convergente, interrogativo, deliberativo, discursivo, colegiado, práctico,
deductivo, inductivo y crítico (Villa y Poblete 2007). El pensamiento crítico
son los procesos, estrategias y representaciones que la gente utiliza para
resolver problemas, tomar decisiones y aprender nuevos conceptos (Sternberg
1986).
Para Ennis (1991), es un proceso
cognitivo complejo que implica disposiciones y capacidades con tres dimensiones
básicas: la lógica (juzgar, relacionar palabras con enunciados), la criterial
(utilización de opiniones para juzgar enunciados) y la pragmática (comprensión
del juicio y la decisión para construir y transformar el entorno). Se centra en
lo que la persona puede decidir, creer o hacer algo de forma reflexiva,
razonable y evaluativa.
El
pensamiento crítico, según Saiz y Rivas (2008) conlleva “un proceso de búsqueda
de conocimiento, a través de las habilidades de razonamiento, solución de
problemas y toma de decisiones, que nos permite lograr, con la mayor eficacia,
los resultados deseados” (p. 28).
Creatividad
Guilford
(1978), como se citó en Santaella (2006) señala que la creatividad implica huir
de lo obvio, lo seguro y lo previsible para producir algo que, al menos para el
niño, resulta novedoso”; mientras que Torrance (1974) considera que la
creatividad es un proceso que vuelve a alguien sensible a los problemas,
deficiencias, grietas o algunas en los conocimientos y lo lleva a identificar
dificultades, buscar soluciones, hacer especulaciones o formular hipótesis,
aprobar y comprobar esas hipótesis, a modificarlas si es necesario, además de
comunicar los resultados.
Metacognición
Si
descomponemos etimológicamente la palabra metacognición, tenemos que meta,
proviene del prefijo griego que significa “más allá” y cognición del latín
cognoscere que significa “conocer”. (Jaramillo y Simbaña, 2014). La
metacognición, en general se entiende como “pensar sobre el pensamiento”
(Cheng, 1993 citado en Klingler & Vadillo, 2000: 84).
Según
Amestoy (2010) como se citó en Jaramillo y Simbaña, (2014) el pensar es
razonar, procesar, retener información, regular impulsos sobre el pensamiento;
es decir, sobre sí mismo (p.11). En pocas palabras implica el aprender a
aprender, el ser autodidactas, capaces de autoaprender en situaciones cuando no
se tiene un docente.
Inteligencia emocional
La
inteligencia emocional es la capacidad de reconocer las emociones – tanto
propias como ajenas – y de gestionar nuestra respuesta ante ellas. La podemos
definir como el conjunto de habilidades que permiten una mayor adaptabilidad de
la persona ante los cambios. También tiene que ver con la confianza y seguridad
en uno mismo, el control emocional y la automotivación para alcanzar objetivos.
Comprender los sentimientos de los demás, manejar las relaciones y tener poder
de influencia es básico para conseguir cambios positivos en el entorno.
(Goleman, 1996).
Cómo citar este artículo de acuerdo a APA 7ª ed.
Camarillo Rangel, J.D. (19 de marzo de 2023). Educación, Innovación y Habilidades Intelectuales en la Sociedad del Conocimiento y la Información del Siglo XXI. REVISTA LIBRE CAMRAEDU (TEMAS EDUCATIVOS Y PEDAGÓGICOS. https://revistacamraedujdcr.blogspot.com/2023/03/educacion-innovacion- y-habilidades.html
Referencias Bibliográficas
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F. (19 de enero de 2022). Habilidades del siglo XXI - Cómo ayudarlos a
desarrollarlas. Berlitz. Consultado el 19 de marzo de 2023. https://www.berlitz.com/es-mx/blog/habilidades-del-siglo-xxi
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